Universidad Pública – Parte II

Fecha de Publicación: 05/09/2016
Esta columna fue publicada en el periódico Milenio Estado de México.

Luis Alfonso Guadarrama Rico
Coordinador Ejecutivo de la Red Iberoamericana de Investigación FAMECOM

Las universidades públicas en México se han caracterizado por mantenerse atentas al acontecer social; están llamadas a ser cajas de resonancia de problemas sociales que priman en el país. No por ello, el pasado queda fuera de nuestro campo de interés. ¿Qué sería de la historia, de la filosofía, de la cultura, de la historia de la ciencia y de la técnica, de los idiomas y, en general, de los legados que han construido (y atentado contra) la civilización, si en las universidades únicamente nos dedicáramos a lo que está sucediendo aquí y ahora?

El acontecer social actual, sin embargo, reclama de un análisis complejo desde las aulas universitarias. Fenómenos como la globalización, el embate de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), el desdibujamiento de los Estados-Nación y el papel que juegan los ocho países más poderosos del orbe, han generado vertiginosas mutaciones y lacerantes repercusiones en países, localidades y grupos sociales. La fuerza monstruosa que han adquirido organismos como el Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, así como las tensiones y consensos en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), mandatan las formas en que han de manejarse la política y la economía de una diversidad de naciones, incluida la nuestra.

En varias universidades públicas, derivadas de no pocos estudios cuidadosos, se elaboran diagnósticos, llamadas de alerta, propuestas de mejora, advertencias acerca de los riesgos e impactos nocivos que están sucediendo. Sin embargo, también hay que reconocer que en muchas ocasiones esos hallazgos de corte social, económico, político, cultural o comunicacional, circulan en los angostos pasillos de la ediciones de tiraje bajo; en artículos publicados en revistas indizadas a las que arriban muy pocas personas (y tomadores de decisión). También –puesto en el plano de la autocrítica—los académicos(as) e investigadores(as) nos hemos conformado con el valor que constituye llegar hasta la admirable publicación de nuestras ideas, sin tener fuerzas ni ánimos para pensar a qué actores sociales deberían llegar nuestros planteamientos.

Hay que decir que tampoco se aprecian esfuerzos por parte de algunos políticos para hacerse llegar de los estudios o de información válida y confiable para la toma de decisiones. Esos conocimientos o sustentos, antes del diseño de proyectos, le darían dos de las tres cualidades que un día señaló Max Weber, para un buen político: la mesura y la responsabilidad.

Otra característica más de estos espacios de educación superior, es la capacidad para debatir. Desde aquí, invito a que otros(as) académicos(as) tomen parte en esta reflexión ¿Cuál es la tarea de la Universidad Pública? Háganla visible.

Seguiré…

  • responder María del Pilar Morales Hernández ,

    Diversas aristas para comentar y muchos problemas por atender: por ahora comento dos que llaman mi atención:
    1. la investigación y los investigadores en nuestras universidades públicas; se investiga y se investiga, se posiciones las universidades con base en su número de investigadores, de artículos “indizados” de investigadores categoría SNI en sus diferentes niveles, sin embargo: la escencia de la universidades: las aulas, las clases, la cátedra la imparten los “profesores de asignatura” los “SNI” ni pensarlo.
    En este renglón también es interesante saber y conocer que tipo de investigación se hace? y qué se hace con tanta investigación? Habrá que pensar en algo quizá más humilde y sencillo como la “forma de impartir la clase” ” como hacer que los estudiantes mejoren su desempeño” “como evaluar mejor” “como evaluar acorde a la materia asignada” etc. etc.
    2. En tanto a la toma de decisiones que afecta el entorno educativo… nuestro México muy lamentablemente está a kilómetros luz de contar con líderes políticos, educativos o religiosos “mesurables” y “responsables” de sus ideas , pensamientos, acciones y decisiones en bien de los jóvenes principalmente… será que por eso optamos para los hijos el sistema “particular” de educación?

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