Fecha de Publicación: 14/01/2013
Esta columna fue publicada en el periódico Milenio Estado de México.
Luis Alfonso Guadarrama Rico
Coordinador Ejecutivo de la Red Iberoamericana de Investigación FAMECOM
Seguro estoy que algunos de los propósitos que brotaron al finalizar el año 2012, estuvieron relacionados con hacer ejercicio. Quizá otra de las metas fue la siempre nutricia actividad de leer. Quiero arriesgarme a proponer tres textos que considero esenciales para ampliar la mira de nuestros pensamientos.
Pequeño tratado de las grandes virtudes, escrito por el filósofo francés André Comte-Sponville. En una parte del libro, su autor anota: ¿Qué físico relee a Newton? ¿Qué filósofo no relee a Aristóteles? La ciencia progresa y olvida; la filosofía medita y recuerda. Es un texto dedicado a revisar 18 virtudes: urbanidad, fidelidad, prudencia, templanza, valentía, justicia, generosidad, compasión, misericordia, gratitud, humildad, sencillez, tolerancia, pureza, mansedumbre, buena fe, (buen) humor y, amor. Quien lo lea, aprenderá mucho y dejará de lado la moralina, para dedicarse al cultivo de las virtudes.
Una historia de la felicidad, trabajo elaborado por Darrin McMahon, especializado en historia y doctorado en la Universidad de Yale. El autor apunta: Lo queramos reconocer o no, nuestra actual preocupación por la felicidad viene determinada fundamentalmente por la profunda y permanente influencia de la experiencia clásica y judeocristiana. Expone un par de ideas que me parecen sobresalientes: Es evidente que todos sentimos deseos pero, tal y como Sócrates y Platón se apresuraron a señalar, la gran mayoría de nosotros seguimos a Eros, no hacia el etéreo reino de la bondad y belleza de donde supuestamente procede, sino hacia el mundo material y terrenal en el que tan a menudo se encuentra perdido y confundido entre los placeres sensuales. El deseo humano es ubicuo y emana de todas partes y hacia todas las cosas. A través de esta obra, se hallan verdaderas perlas de pensamiento, por ejemplo, cuando McMahon nos recuerda aquella idea que un día expresó Horacio, uno de los poetas más grandes de Roma: “Cuanto más crece el dinero, más crece la codicia y la ansiedad que ella genera”. Un libro nutrido de profundas reflexiones.
Humanidad. Una historia de las emociones. Obra escrita por el británico Sturat Walton. El escritor pasa lista a un total de diez emociones: miedo, ira, asco, tristeza, celos, desprecio, vergüenza, bochorno, sorpresa y, felicidad. En su extensa obra hay un planteamiento con el que coincido. Dice: El miedo primitivo es el motor de toda creencia religiosa (…) En los cimientos del edificio de las creencias religiosas se aloja un estrato sedimentado de antiguo terror. De ahí la gran oportunidad que tenemos al entregarnos a una de las actividades más civilizatorias y liberadoras: Leer. Leer para pensar mejor; para ser mejores personas ; para comprender y, para cultivar nuestro espiritu.


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