Fecha de Publicación: 19/08/2013
Esta columna fue publicada en el periódico Milenio Estado de México.
Luis Alfonso Guadarrama Rico
Coordinador Ejecutivo de la Red Iberoamericana de Investigación FAMECOM
Uno de los factores que obnubila el análisis y las opiniones fundadas es la ideología. Cuando se llevó a cabo la expropiación petrolera en 1938, las campanas de un país posrevolucionario y antinorteamericano que apostaba a trazar su desarrollo, rezaron: “el petróleo es nuestro” y de los mexicanos. Las fuerzas vivas de aquellos años soltaron colosales chorros de ese sentimiento patriótico, aunque la mayoría de los ciudadanos ni siquiera entendiera cuáles serían las ventajas más elementales de tal nacionalización.
Ahora que sin duda urge una reforma energética, misma que involucra a Petróleos Mexicanos, así como a la industria eléctrica del país, uno de los diques con los que se hallan sus impulsores es precisamente el componente ideológico. Tantos años rezando al santo patrono que ha protegido a PEMEX y a su sindicato que, apenas se le menciona en términos de inversión extranjera y de la urgente reforma energética, raudos y veloces, sus detractores regurgitan puro sentimiento patriotero. Saben que a fuerza de invocar lo nuestro, a los intereses supremos de la nación, a los millones de barriles diarios que nos pertenecen pero que exportamos diariamente, sin ton ni son una parte de la ciudadanía tendrá una actitud negativa. Sin saber ni por qué ni para qué, pero se opondrán.
Mi postura es la siguiente. Existen recursos, muchos, miles de formas de exponer claramente y de manera bastante didáctica, de cara a la ciudadanía, por qué es urgente la reforma energética para nuestro país. Los EEUU, nuestro principal comprador ahora tiene reservas de gas y petróleo. Ya no necesitará ser nuestro cliente y no descartemos el escenario de que en cualquier momento puede bajar el precio por barril. Nuestras ventas bajarán y han estado disminuyendo durante los últimos años. No se ha notado por la sencilla razón de que el precio del petróleo se ha mantenido alto en el mercado internacional; pero ello no será siempre así. Canadá está vendiendo este recurso a los EEUU, pues también crecieron sus reservas. China es un país que tiene alta demanda de petróleo, pero buscará al mejor postor. Tiene al alcance a muchos países, especialmente en la zona de Medio Oriente. Brasil halló nuevas y generosas reservas de petróleo. Se puso a trabajar años atrás. Será un competidor. Esto constituye una parte del escenario.
Es indispensable la inversión privada en refinación, petroquímica, gas y distribución (dinero y tecnología de punta que no tenemos ni tendremos porque los de PEMEX se durmieron en sus laureles todos estos años). Si no se concreta, perderemos ingresos, competitividad y, nos quedaremos con la vieja camiseta patriotera, pero sin recursos. De ahí la trascendencia de concretar esta Reforma Energética. Ya no hay tiempo. Es ahora.


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