Fecha de Publicación: 07/01/2013
Esta columna fue publicada en el periódico Milenio Estado de México.
Luis Alfonso Guadarrama Rico
Coordinador Ejecutivo de la Red Iberoamericana de Investigación FAMECOM
Aunque gradualmente, pero están surgiendo nuevos Observatorios Ciudadanos. Éstos se dedican a tomar el pulso al desempeño de las instituciones para evaluar cómo se están atendiendo los problemas que aquejan a amplios sectores de la población. Con base en lo reportado por el Sistema de Información sobre Observatorios Ciudadanos (SIOC), hasta el año 2008, en México operaban un total de 95 observatorios. Poco más de un tercio funcionaban en el Distrito Federal. En nuestra entidad, había apenas 12 instancias de este tipo. La mayor proporción de estas organizaciones en todo el país, se han dedicado a tres temas: desarrollo urbano y vivienda; desarrollo económico y, protección al medio ambiente. De lo que menos hay es sobre: modernización del sistema político, ciencia y tecnología; pueblos y comunidades indígenas; infancia y juventud y, desarrollo rural.
La misión de los observatorios es evaluar y analizar la acción pública en el ámbito de su elección. Se dan a la tarea de elaborar diagnósticos, redactan informes o reportes y difunden los resultados a través de documentos en extenso, boletines y en sus respectivos sitios en internet. Por su cometido, deben mantenerse a distancia de la figura gubernamental para ganar en autonomía y en objetividad acerca de la acción pública. Cada que surge un nuevo observatorio, debemos aplaudirle porque se trata de la sociedad civil organizada; contribuye a la buena gobernanza democrática, a la rendición de cuentas y a la cohesión social.
Es indispensable contar con una amplia capacidad organizativa, infraestructura, equipamiento y recursos económicos (aportados por el sector público, por organismos multilaterales y, en menor medida, deben tener fondos propios) ya que se trata de mantenerse a lo largo del tiempo y cumplir con sus objetivos. Dentro del equipo, toman parte activa y central los especialistas. Imagine usted Observatorios Ciudadanos en temas como: administración de justicia, calidad educativa, violencia intrafamiliar, recursos hídricos o, tecnologías de información y comunicación para el desarrollo. Los expertos se dedican a definir variables e indicadores válidos para medir y evaluar, aquellos aspectos que permitan dar cuenta de la acción pública en el ramo. Ello obliga a que se tenga la capacidad para consultar censos, encuestas, grupos de académicos, informes temáticos a escala municipal, estatal, nacional e internacional. Asimismo, para trazar la percepción ciudadana, deben recabar información a través de grupos focales, grupos de discusión y, por supuesto, aprovechar el trabajo que despliegan otros observatorios para articular y sumar voluntades. Veremos cómo pinta este 2013, en esta dimensión de nuestra participación ciudadana.


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