
Luis Alfonso Guadarrama Rico
Coordinador Ejecutivo de la Red Iberoamericana de Investigación FAMECOM
En materia de prevención y control de VIH, sida y otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), se han mostrado avances en México. Tenemos una epidemia de tipo concentrado, es decir, el mayor número de casos se localiza en algunos grupos clave: Hombres que tienen Sexo con Hombres (HSH); Trabajadores Sexuales (TS); Usuarios de Drogas Inyectables (UDI); Personas Transgénero (TRANS) y las Personas Privadas de la Libertad (PPL). Lo anterior no significa que cualquier persona que tiene alguna de estas condiciones, será portadora de VIH; simplemente se considera que existe mayor riesgo, si no se utiliza condón en cada encuentro erótico-sexual.
Se ha logrado controlar la transmisión vertical, es decir, de madre embarazada portadora de VIH, hacia su hijo o hija en gestación. Por ello, la norma de salud mandata que toda mujer encinta, debe acudir a un centro o clínica de salud –antes de cumplir la doceava semana de fecundación—para que (independientemente de su incuestionable fidelidad o, la de su pareja o cónyuge) se someta a una prueba para detección de VIH. En caso de haber adquirido el VIH, con detección temprana y el tratamiento a base de antirretrovirales, se evita la transmisión de madre a hijo(a) y, consecuentemente el número de casos de VIH perinatal decrece.
Existe preocupación porque los nuevos informes indican que en los dos últimos años ha comenzado a aumentar el número de casos de VIH y de fase Sida en adolescentes, jóvenes y en mujeres heterosexuales que tienen pareja estable. La baja percepción del riesgo y una gruesa capa de invulnerabilidad, algo así como “A mi no tiene por qué pasarme o, no creo que me suceda”, está haciendo repuntar los indicadores. En todos los medios de comunicación, hace falta reforzar y aumentar campañas preventivas, tendientes a promover el uso del condón masculino, femenino y otros insumos de protección para muchas parejas que practican sexo oral y/o anal.
Diferentes oleadas de migrantes que están entrando, radicando, desplazándose o saliendo de México; constituyen otro grupo de atención para esta epidemia y otras ITS. La mayoría proceden de países africanos, de Haití y de Centroamérica. Ante ello, sin tendencias xenófobas, hay que responder multisectorialmente, en los tres ámbitos de gobierno y, con el apoyo de la sociedad organizada. Están aquí. Por el bien del país, hay que responder a escala humanitaria. Seguiré.


Dejanos tus comentarios