Industria farmacéutica

Fecha de Publicación: 22/07/2013
Esta columna fue publicada en el periódico Milenio Estado de México.

Luis Alfonso Guadarrama Rico
Coordinador Ejecutivo de la Red Iberoamericana de Investigación FAMECOM

En México, la farmacéutica ha trazado un largo camino. Sus orígenes, como en otros países, estuvieron ligados a la herbolaria, a las técnicas curativas, así como al estudio del cuerpo humano en distintas fases de la vida.

Los países que invirtieron en investigación científica; en la formación de químicos, farmacéuticos, patólogos, fisiólogos y anatomistas, tomaron ventaja. Aquellos gobiernos que destinaron recursos públicos y que convocaron a inversionistas privados para crear universidades y laboratorios expresamente dedicados a la investigación, avanzaron en la industria farmacéutica. Desde finales del siglo XVIII, connotados investigadores prusianos (hoy una parte de Alemania), ingleses, franceses e italianos, produjeron y acumularon conocimientos y técnicas, para hacer de la farmacéutica una poderosa industria que hoy opera a escala global.

Nuestro país llegó tarde y mal a este sector. En tanto intentábamos asomarnos y surgir como una nación independiente, en otras latitudes, entre 1803 y 1820, se descubrían alcaloides; se asilaban glucósidos y se extraían sustancias de otros grupos de vegetales. Mientras que México se defendía de los constantes intentos de reconquista de los españoles y buscaba, fallidamente, el reconocimiento como país independiente por parte del gobierno Francés, en otro lugar se fundaba la emblemática Universidad de Giessen, dedicada a la investigación y la docencia en química. Nosotros tuvimos que esperar hasta 1916 para tener la primera Escuela Nacional de Química Industrial.

La Inversión Extranjera Directa (IED) en México para incentivar la economía en diversos sectores estratégicos tiene un extenso recorrido. Desde los albores del siglo XX, el flujo de capital extranjero ya oscilaba entre 67 y 73 por ciento. Hay registros que señalan que desde la década de los 30, este país dio amplia cabida al capital extranjero en el sector farmacéutico, particularmente a la inversión procedente de EEUU, Francia, Suiza y Alemania.  ¿Consecuencias? Desde el año 2000 a la fecha, la balanza comercial de productos finales farmacéuticos en México exhibe un panorama desolador. Las importaciones continúan ascendiendo; las exportaciones languidecen y la balanza comercial va a pique.

Recientemente, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) señaló que el deterioro de la farmacéutica en México está ligado, al menos en parte, a una competencia global para lo que no nos preparamos y, a la poca inversión destinada a la investigación, la innovación y el desarrollo en este ramo. Mientras tanto, la inversión extranjera en nuestro patriótico petróleo, sigue evitando que se revise críticamente qué ha sucedido en otros sectores de la economía.

Dejanos tus comentarios

  • Proyectos de Investigación en Familias y Medios de Comunicación

  • Licencia Creative Commons

    Las obras que aquí se publican están protegidas bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

  • Visitas al sitio:

    52.391 visitas

  • Acerca de este Sitio:

    El propósito es difundir y divulgar la ciencia a través del acceso abierto, mediante documentos de investigación y de divulgación, generados por el Dr. Guadarrama Rico. En todos los casos, se hacen las referencias correspondientes a los derechos de autor, coautorías, así como a las fuentes donde originalmente fue editado el material. Este espacio no tiene fines de lucro.