Semana Santa

Fecha de Publicación: 10/04/2017

Esta columna fue publicada en el periódico Milenio Estado de México.

Luis Alfonso Guadarrama Rico
Coordinador Ejecutivo de la Red FAMECOM

Una de las tres religiones monoteístas dedica, desde el pasado domingo, una semana para recordar la entrada de Jesús, el Nazareno, a Jerusalén. Hoy lunes santo, el hijo de dios expulsa a los mercaderes del templo. Mañana martes, Judas Iscariote lo traiciona y Pedro lo negará tres veces. El miércoles inicia, propiamente dicha, la Semana Santa judeo-cristiana. La última cena que el nazareno tiene en vida terrenal con sus 12 apóstoles, transcurre el jueves y funda uno de los sacramentos: la eucaristía (comunión), en la que por transustanciación –a partir de entonces– su cuerpo es y será el pan que están compartiendo y, su sangre, el vino que degustan.

Entregado por su delator (Judas) quien será el Cristo de los católicos, es llevado el viernes ante Anás y Caifás (suegro y yerno, respectivamente) para acusarlo de blasfemo, en tanto se ostentaba como hijo de dios, por ende, el Mesías. Como la Corte Suprema emanada de la Ley Judía, el Sanedrín, no estaba facultada para dictar condena de muerte y, los 71 “nobles” sacerdotes judíos se podían broncoaspirar si no sacaban su contenida rabia, azuzaron al gobernador-procurador romano de la época: Poncio Pilato, para que ordenara la crucifixión del hijo de José y María, en el Gólgota. El gobernante romano les preguntó a quién debía soltar: ¡A Barrabás! espetaron, a pesar de que se cuenta que él purgaba condena por haber matado, robado y por sedición, fue liberado. La vox populi, desde entonces, marca la tendencia a pesar de que con relativa frecuencia sea contra toda razón o lejos de la justicia. En suma, el viernes: pasión y muerte.

El sábado de gloria, se gana el nombre porque Jesús, crucificado, descansa en el sepulcro, aunque al filo de la media noche comenzará su transición hacia la resurrección. Finalmente, el domingo se sabe que resucitó entre los muertos y que ascendería para estar a la derecha de su padre.

Esta semana, para el 17.7 % de la población mundial que profesa la fe católica, se modifican los contenidos mediáticos para dar paso a filmes, noticiarios, series y documentales. La dieta libre de carne retorna; en algunos casos, el ayuno se vuelve mandato. Se afianza la creencia en la resurrección, el perdón de los pecados, así como en la vida eterna. Y, las arcas del Estado Vaticano reciben una buena tajada. Sacro negocio.

Dejanos tus comentarios

  • Proyectos de Investigación en Familias y Medios de Comunicación

  • Licencia Creative Commons

    Las obras que aquí se publican están protegidas bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

  • Visitas al sitio:

    52.390 visitas

  • Acerca de este Sitio:

    El propósito es difundir y divulgar la ciencia a través del acceso abierto, mediante documentos de investigación y de divulgación, generados por el Dr. Guadarrama Rico. En todos los casos, se hacen las referencias correspondientes a los derechos de autor, coautorías, así como a las fuentes donde originalmente fue editado el material. Este espacio no tiene fines de lucro.